Si bien podría ser el título de una película o canción, la verdad es que el titular de esta nueva entrada tiene que ver y mucho con lo ocurrido al Grupo Municipal Socialista en esta fiestas de 2009.
Algunos de los comentarios escuchados en la calle estos días, hacen referencia a la participación del grupo de la oposición en los festejos patronales, viéndose reducidos a la participación protocolaria en los actos religiosos, después de la invitación formal por parte de La Iglesia (aunque con algún percance que otro desde algunos políticos) y no siéndolo tanto en los demás actos, debido a la falta de voluntad por parte del Equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Camarena.
Siendo por ejemplo que, mientras en años anteriores y de manera tradicional y protocolaria se invitaba a toda la Corporación Municipal (Gobierno y Oposición) a participar en la Presidencia de la Plaza de Toros, en este año, el cambio ha provocado que en esta Presidencia solo se haya visto a los Concejales del Equipo de Gobierno acompañados de familiares o amigos. Aún así, este grupo de la oposición si ha estado presente en todos los actos convocados desde el programa de festejos, aunque no necesariamente desde la posición protocolaria que debiera tocarle, sino como ciudadanos de este municipio.
Curiosamente, comprobamos como este hecho es motivo de crítica hacia este grupo socialista, de tal manera que desde el Equipo de Gobierno (PP+CPI) NO se nos invita a participar pero desde la crítica popular se cuestionan por qué no hemos participado.
Hemos estado donde nos han dicho que debíamos estar.